Mostrando entradas con la etiqueta Walter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Walter. Mostrar todas las entradas

Anoche me sentí como una six year old. Tiré unos lagrimones que en vez de revolverse con mugre, se mezclaron con mi sombra morada y rubor rosita. Damn! Veintidós años y todavía me salen berrinches preescolares. ¿Alguien me regalaría una paleta?


OMG! Wally gave me the cutest Domo-kun ever!!


Fluffy de a netas, no como los que venden en Coyoacán.



It's poseable!

(Sobre el jarrón de cristal
hay flores nuevas. Anoche
hubo una lluvia de besos.)


Darío.


Oh boy, I'm a sucker for your sound.






Permanezco mirándote mientras haces cualquier otra cosa. Hoy te observé en silencio mientras jugabas en el café del centro. El remolino de tus bigotes, tu increíble blanca piel, tu lengua bordeando los dientes que saboreaban aun el té verde que pediste.

No quiero ver La Peli o Los Simpsons, porque este ejercicio de observación me ha arrebatado. Me hace sentir en pleno descubrimiento de lo más increíble del mundo.

Agradezco la amplia vista panorámica en el trabajo; puedo verte dar de pasos entre los espesos árboles del jardín, mientras te acercas a la puerta de la librería cargando tu sonrisa de diez, para darme besos a la hora de comer, mi hora favorita.

No hago listas de canciones porque no son creación mía, que si las escuché durante el año, pues sí.
Hago una lista superficial de lo que hice este año, cada punto deviene en aprendizajes importantes y creo que este año dejé por fin de ser una adolescente. Ya no me importa el pisto, las drogas, cochar o la party. Quiero trabajar, arreglar mi casa, mi auto, seguir manteniendo mi salud en buen estado y aprender, leer todo lo que se pueda. Estoy recuperando mi amor por las letras, mi primera gran enseñanza.


1. Abandoné el menester noticioso en los periódicos digitales locales. Esto debido al hartazgo que me provoca estar involucrada en atascaderos políticos.
2. Descubrí el exceso de ácido úrico en mi cuerpo.
3. Dejé de comer carne, llevo ya nueve meses.
4. Fui por vez primera a Majalca y quedé impresionada.
5. Armamos el roadtrip ese para ver a Bob Dylan en Zacatecas. Inolvidable.
6. Asistí a mi primer concierto en Chucolandia, Radiohead @ The Woodlands, Houston.
7. Comencé a trabajar para mi Alma Mater.
8. Mis mascotas fallecieron casi que al unísono.
9. Fui a DF persiguiendo la buena racha de Fitness Club en el Rockampeonato.
10. Visité Monterrey para ver a Oasis, sola.
11. En unos días despediré a mi primer y única Roomie, para así vivir sola de nuevo.

Hago una última mención con tintes de agradecimiento al guapísimo joven Walter Alejandro Valdés Gutiérrez por compartir este año conmigo y se le hace una atenta invitación para hacer lo propio el próximo dos mil nueve and so on.

Sobre un complejo sistema subterráneo, nos paramos en un campo abierto que bailaba entre la pradera y el desierto. Apareciste de golpe a mi lado y escuchamos a lo lejos el llamado de tu abuela, que desde nuestra ubicación se veía pequeña, en un lindo vestido morado oscuro. Agitaba su brazo y nosotros respondimos el gesto. Corrimos hacia ella, mientras nos esperaba bajo un naranjo. El sol era tibio.

Justo cuando la economía es una mierda y la crisis (uy) nos ataca, justo cuando la desdichada avioneta del Secretario de Gobernación se estampa en Reforma, justo cuando el semestre está por terminar y tengo ensayos hasta el cuello. Justo ahora al Fitness Club se le ocurre -ya casi que- triunfar en la escena musical armada por Telcel y Noiselab, y sin remedio alguno debemos partir a la capital del país.
Espero y el desenlace de este viaje al corazón mexa nos llene de satisfacción y triunfos duraderos.
Estos en acción:


Manda la palabra CLUB al número 2001 desde tu celular y podrás formar parte del romantic style que anda tirando Fitness Club F.K.A. Guapo Supersystem.





No es pedo, su amabilidad al mandar un mensaje desde su celular, se les regresará en forma de satisfaction al escuchar en vivo al Fitness Club el próximo 17 de Octubre en el Rockampeonato Telcel Chihuahua.

pollito chicken gallina hen
lapiz pencil y pluma pen
ventana window puerta door
techo ceiling y piso floor



Lo que más me gusta cumple otro año de vida.
Otro año y sigo apareciendo en su fotografía.
Nueve de septiembre, te amo.


soytufansmevuelvesloca.



Por presumir no es, pero acabo de tener un fin de semana excelente. La gente habla sobre la mejor comida de su vida, la mejor peda, el inigualable viaje a Cualquierlado, su mejor amigo y todo lo bueno, mejor, inolvidable e inmejorable Loquesea. Sin embargo, en esta ocasión me refiero a un fin de semana que ha tenido la amabilidad de prolongarse, a tal grado que el sábado y domingo que lo conforman se reproducen en mi, ocasionando un intenso palpitar. Ha de ser cuestión de que llegue el próximo fin de semana y !BAM! se instaure y se reproduzca incesante. Como debe ser.

Bum

En minutos la casa entera quedó en cenizas, la explosión vibró a lo lejos mientras transcribías poemas familiares. Es sabido por todos que en segundos pasa cualquier cosa, las que no queremos y las que sí. En cosa de instantes la mejor compañía se esfuma, dejando silencios incorregibles por doquier. La casa, la explosión, la intempestiva despedida con un portazo, todo dividido en momentos pequeños forman lo que hoy me agobia; soledad madrugadora. A veces te necesito en cama para conciliar el sueño, aunque eso signifique quebrantar leyes divinas.

El encuentro de las bocas
se suscita en explosión humana
y mecanismo formal de pulso vivo.

Mi recurso básico -de encuentro-
eres vos.



¡Perdóname Bob Dylan!

Walter.



¡Perdón Radiohead!
Rumi.


¡Perdón Polo Polo!
Payo.

Ay ay, vamos a ver a Radiohead.

Abuelo me dice Tania

Tía Tania me dice Chata

Papá me decía gorda

Mamá me decía Yana

Abuela también me dice Tania

Amigos me dicen Tasta

Tú me dices Miamor.






I think you should be framed in some fine art gallery.





Eh Walter, ¿quieres ser mi novio?

Es que yo sí.

Je.

Busco desenterrar, con júbilo, el tiempo que nos falta para delinearnos las sombras, para llegar en madrugadas a una conversación sin miedo. No tengo memoria de desvelo alguno, en el que mis mordidas te mantengan despierto. Busco el tiempo bajo tierra y te encuentro en su lugar, roncando.

Entradas antiguas Inicio