No es posible que en estos últimos 365 días hayan pasado todas estas cosas. Mamando.
Hasta puedo hacer una lista de los hairdos que tuve.


Ya viendo bien los números (trescientos sesenta y cinco) pues...
...pero no mames pasaron un chingal de cosas.






I think you should be framed in some fine art gallery.





Daniela* dice:
te voy a dibujar algo
Daniela dice:
qué quieres que dibuje?
Orrantia dice:
mmmmm...
Orrantia dice:
un extraterrestre
Orrantia dice:
cholo
Daniela dice:
jajaja nomame
Daniela dice:
a ver
Orrantia dice:
jejeje
Daniela escribe:


Orrantia dice:
jajajajajajajajajajajaja
Daniela dice:
qué le pareció?
Orrantia dice:
jajajajajaja
Orrantia dice:
esta bien alpedote
Daniela dice:
ajaja un alien cholo
Orrantia dice:
está fumando?
Daniela dice:
jajaj seee
Orrantia dice:
pinche cholillo noventero
Daniela dice:
jjajjaaj a huevo
Daniela dice:
parece el cholo ñor que rapea y sale en el youtube
Orrantia dice:
el Mr. Jat
Daniela dice:
jajaja seeeee
Orrantia dice:
ya no me acordaba de ese wey
Daniela dice:
helo ahí, versión alien


*yo


Nunca creí que mi familia (toda) perdiera los ánimos de celebrar una navidad, por los niños principalmente. La muerte, el abandono, la pena, el desgaste, el encierro… esta mezcla produjo una depresión colectiva. Hoy todos quieren dormir temprano, olvidar la fecha y esperar por el alivio.
Habrá personas que esta noche tendrán regalos de a montón y una cena llena de sonrisas a lo colágeno.

Esta navidad sólo quiero un smart.
Y ya.

Eh Walter, ¿quieres ser mi novio?

Es que yo sí.

Je.

Después de hacerlo religiosamente durante años, este último semestre no reprobé ninguna materia.


A mi auto le encanta echarse patasparriba cada quincena, ya como todo un clásico me dejó tirada en la vialidad Palestina. Dios, si mi destino es vivir por siempre como insulsa peatona, mata de una vez a este auto que me otorga desgracias quincenales. Gracias.


Busco desenterrar, con júbilo, el tiempo que nos falta para delinearnos las sombras, para llegar en madrugadas a una conversación sin miedo. No tengo memoria de desvelo alguno, en el que mis mordidas te mantengan despierto. Busco el tiempo bajo tierra y te encuentro en su lugar, roncando.

La disposición de ayudar o de escuchar, de atender o simplemente esperar es bien difícil de encontrar estos días. Si bien, uno que ya entiende que el mundo se hace en conjunto (meco, pero cierto) ps procura ayudar, escuchar, atender o simplemente esperar. Sin embargo, no pienso andarle haciendo favores al mundo -sea quien sea- para que nadie me ayude, escuche, atienda o simplemente espere.

Al estallar la revolución, Aurora huyó de Zacatecas y la carreta decidió traerla a Chihuahua, a sembrar en distintos huertos cuatro Guadalupes.
No sé Aurora, pero las cuatro Lupes tenemos el lunar de la nalga derecha, también el de la barbilla y las cuatro nos hemos encargado de remover este último.
La quinta Lupe depende de mi.

Se llevaron el Wii y encontré otro pasatiempo, me prestaron a una niña de siete años por tres días.

Con el iPod a todo lo que da, enciendo el Wii y me dispongo a jugar horasyhoras de tenis contra la consola. Imagino que mis contrincantes son mis everyday enemies y sorprendentemente, la repulsión me hace vencerlos. Ya soy PRO.

Por cierto, voy a mandar una foto de Walter a Wii have a problem.
Ahí encontré esta que se asemeja a la realidad.




Terminé las clases y abandoné el trabajo para tener unas vacaciones navideñas de calidad. Ahora simplemente me siento sola.
Ya ven que me encanta que las cosas me salgan al revés.

Tengo ganas de matar a las muchachas.


Uno ni sueño tiene y la televisión abierta lo obliga a dormir temprano, apenas comienzan las altashoras de la noche y la programación de mierda aumenta. Televidentes sin oficio y felizmente de vacaciones -como yo- debemos ir a la cama, sin sueño, debido a la insistencia de la tele. Luego de un comercial de media hora del teletón o fajas reductoras... por favor.

Por cierto, la tele es bien cula. Te atascan 4 comerciales continuos de chichis, tragazón en Burger King, cheve y en eso... ya que estás excitado, con hambre y ganas de pistear... Eres un malnacido por no ayudar a Tabasco, por ser drogadicto, pegarle a tu mujer y esas cosas horribles que todo México hace. Más prudencia, por favor.


Que descuido el de mi madre no enseñarme a andar en zapatos de tacón, también omitió eso del maquillaje y ciertas cosas femeninas que siento ridículas, principalmente si intento incursionar en ellas. Luego de unas horas de practicar el "elegante andar" comprendí que las mujeres son tan tontas como para caminar de puntitas toda su vida.

A Cuis le falta tesón, otra vez piensa dejar la escuela y lo más probable es que en un año quiera regresar para volver a abandonarla. Es simple, no tiene a quién rendirle cuentas, sólo a simismo y a simismo le vale madre. Pienso un poco y no lo culpo, tal vez comprendo la situación y quizá me he encontrado casi en las mismas condiciones. Ir hoy a la escuela, para mí, es ir a exhibir (sin que nadie forzosamente lo note) mi falta de disciplina en los últimos cuatro años. Es equivalente a regodearse en el fracaso y poner la cara para que vean (¿quién? no sé) que después de los errores uno sigue ahí, intentando ser alguien, según, a manos del Alma Mater.

Pura rendición.

Qué frío hace.

No soy de simpleza saturada,
tampoco de inminencia apresurada.
No soy ingenua activa,
ni estupida compulsiva.
Soy viento con manzana,
sutileza sin compromiso,
con pasiones tan ocultas
que se cuelan en tu pecho.
No soy ambición desmesurada,
ni un reloj de eternidades.
Soy impaciencia de loco
y unos cuantos suspiros de otoño.
Soy pulsaciones de ira.
Pecadora del verbo incontenible,
y vendedora de sueños indudables.




Año: 2003
Taller de redacción.

Qué necesidad, por qué mi percepción del tiempo es tan fatalista. Odiar es como amar, hay que elegir muy bien la cosa a odiar/amar. Yo odio al tiempo, me patea la nuca. Odio sus estupidos segundos, palpitantes, hirientes, carcomidos. Me cayó mal desde que tenía 10 años, cuando comencé a entender sus insultos camuflados, siempre mirándome sobre su hombro con esa cara ansiosa de joder, joderme a mí. Odio que me tome del cuello y me lleve arrastrando los pies, yo como toda buena idiota tratando de emularle el paso. Hemos tenido convenios implícitamente espontáneos, tal vez yo me los invento y en mi mente sepia imagino que él también esta de acuerdo. Cuando trato de evitarlo se me sube por la garganta, me quiere perforar la traquea, me quiere perforar a mi. Aunque intente tragarlo por millonésima vez y ahogarlo en jugos gástricos siempre lucha, me grita, me reta, me insinúa su perversa soberbia. Él, siempre petulante, amargándome el segundero y el minutero. Odio los espejos; pero más odio los relojes.

A mí eso de los halagos me va en sentido contrario, uno se conoce y… por favor…



Este mugrero salió en cuatro horas de filmación y treinta minutos de edición.


Y como dijo Cuis "odio ser amateur".

Me gusta hablar, lo hago a rienda suelta con personas cercanas, de lo contrario, lo más probable es que esté contando mentiras. Quisiera poder escribir tanto como hablo, pero me lo impide ver luego lo escrito -que conjunto de porquerías- pienso. Me gusta edificar mis opiniones y lo que más me gusta de todo es tener respuesta, que alguien se interese en contestar cualquier plática sugerida (por mi, obvio) es lo mejor que me puede pasar en el día.

Si fuera a propósito no me dolería tanto, pero todo lo que deviene del proceso me resulta inquietante. Pierdo a las personas de un dìa para otro, aunque en la mayorìa de los casos "se ve venir". De pronto se me caen de la bolsa, se me pierden en una llamada, en una fiesta o en cualquier día de clases. Luego de un tiempo, veo sus nombres en línea o pasan cruzando una calle en el centro y me descontrola no saber qué hace que las cosas grandiosas que pasan entre las personas se olviden, hasta con empeño, con tal de no aceptar las culpas.
Por eso después, como si nada, las felicitaciones de cumpleaños derrochan sinsabores, entre tanto lost & found.

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