La maquinaria te aleja de la puerta mientras comes mi cena; papas crudas y sin sal. Ya en los círculos de la mirada se cuentan los años de ir y venir que traemos cargando, sin duda, en el bolsillo invisible. En el que se guardan los billetes grandes y las llaves del portón.

Comes mi cena; las papas crudas y sin sal llevan la sazón a casasola y el estupor de seis cervezas tristes.

2 Comments:

  1. Payoman said...
    ...asdfg ñlkjh...
    Buba said...
    iiiiiiiiiiiiiiih snif snif

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