Hay que hacer un pacto, así de que hay que ver el lado positivo de las cosas y ser buena onda y abiertos. Que diga que hay que quererse ¿a sí mismo? porque ¿uno mismo? tiene rehartas cualidades que compartir con todas las personas y animalitos del mundo.
Está difícil, pero hay que firmarlo y así. Porfa.

El domingo por la tarde decidimos bautizar a las tres plantas que viven en la casa. Antes de esto sólo eran Las Plantas o Sala, Cocina y Tele que fueron nombres rudimentarios basados en su ubicación.
Luego de un debate sobre sus características, llegamos a la triple conclusión de nombrarlas Julia, Martha y Ramiro. Tuvo que ser la última un macho, por cuestiones de género, además su aspecto lo ameritaba.
Julia está en la sala y tiene una silueta fina, moldeada por un florero verde que la enmarca en la mesita de centro de manera coqueta. Acordamos que era la más joven, ya que Martha tiene amplias dimensiones que la convierten en una gran señora que reina la cocina.
Para el final queda Ramiro, que es un desastre, es tosco y leve de forma. Simplemente está ahí, en un rincón del cuarto de tele, roncando.
Un chorrito de agua para cada quien y desde este domingo Las Plantas ya tienen nombre. Amén.


Dentro de una caja de latón tengo un hermano de polvo, rondará la década desde que lo dejamos ahí; rodeado de globos y rocas blancas. Mi madre lo olvidó dentro de la caja y a la caja la olvidó también. Tan así, que hoy no puedo precisar su ubicación, supongo que se quedó en aquella casona del centro. Luego de estar en la sala principal durante un rato, lo aventaron a las habitaciones donde pasé mi adolescencia.
Mi hermano de polvo está perdido dentro de su propia caja de latón, es probable que no se encuentre ahí aún. Yo hubiese escapado hace rato.

Esta mañana el Congreso eligió a José Luis Armendáriz como nuevo presidente de la CEDH* y más allá del hecho, llamó más (mi) atención ese bigote que se carga. Debería, Armendáriz, instaurar esa moda para que, como en los viejos tiempos, se utilicen grandes bigotes y largas barbas. Claro, permaneciendo dentro del patín retrospectivo, alejado de posibles modificaciones nacas y "modernas" del vello facial.








*Comisión Estatal de Derechos Humanos

Ahora que he dejado el menester noticioso, puedo compartirles una colección de imágenes que dan muestra de lo interesantes que son las sesiones del Congreso local.


Cada que los diputados suben a tribuna,
se les pide que hagan cara de burro al hablar.




Si a los dipus les da sueño,
pueden tirar pestaña un rato.




Si los dipus están aburridos.
pueden jugar con su celu a cualquier pendejada.


Quién sabe si llegue el día en el que permanezca como una mujer trabajadora indefinidamente, ya van para cuatro años de puro vacilón laboral. Es que todavía no sé para qué soy buena. En fin, otra vez soy pura pura estudiante, sin remedio. Aunque la experiencia me dice que en un rato voy a estar arrastrándome por los pasillos implorando por dinero. Es que maldito sea, pinchi dinero.
Para contrarrestar esta necesidad de moneda nacional, me alimentaré con sabiduría y libros, me buscaré amigos en la escuela y viviré despreocupada.JA.

No hay que justificar la pendejéz con juventud, ¡vamos! tener más de veinte años no da para comportarse de dieciséis en un mundo de casi treintañeros. Se debe aceptar la edad, así como se aceptan gustos musicales y creencias tontas sobre la no-existencia de Don Dios. Así como se conversa con rapaces sobre la hermenéutica, la lingüística teórica y demás palabras que suenan interesantes en una cantina. En lugares como esos, una persona que se jacte de estudiar más allá de la preparatoria será siempre un iluminado, un joven rumbo a los treinta que sabe más que cualquier pelagatos.
Al día siguiente volverás al cantinón, a predicar de nuevo la misma historia sobre lo interesante e importante que es el lenguaje, lo astuto que te hace ver el discutir si Cortázar es o no el representante de la literatura en tu idioma. Ya con tres caguamas olvidarás tu función social y la limitaras a fanfarronear entre ineptos.
Congratulaciones.



Por presumir no es, pero acabo de tener un fin de semana excelente. La gente habla sobre la mejor comida de su vida, la mejor peda, el inigualable viaje a Cualquierlado, su mejor amigo y todo lo bueno, mejor, inolvidable e inmejorable Loquesea. Sin embargo, en esta ocasión me refiero a un fin de semana que ha tenido la amabilidad de prolongarse, a tal grado que el sábado y domingo que lo conforman se reproducen en mi, ocasionando un intenso palpitar. Ha de ser cuestión de que llegue el próximo fin de semana y !BAM! se instaure y se reproduzca incesante. Como debe ser.


fatass power



Lo mejor que puede hacer uno es expresarse, ser honesto y se acabó. Dejemos atrás las tonterías, como dice una buena amiga “podré ser pobre, fea, gorda, pero ser pendeja ha de ser muy gacho”.

A los diecisiete años cantaba con orgullo y desenfado esta canción.
Hoy a los veintiuno, lo hago sin remedio.



"They only want you when you're seventeen, when you're twenty one you're no fun"


Ladytron.

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